sábado, 29 de enero de 2011

Gracias

Joven, 27 años, diplomado en Nutrición Humana y Dietética, licenciado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, con un máster en Ciencia e Ingeniería de Alimentos, cotizando este año por primera vez tras 3 años de doctorado; ya sabe que si deja de cotizar unos pocos meses en lo que le resta de vida laboral no podrá optar al 100% de su futura pensión. Gracias por esta magnífica reforma de las pensiones que eleva a 67 la edad de jubilación y a 38.5 años el periodo de cotización requerido para optar a la totalidad de las mismas.

Quiero agradecer, desde lo más profundo de mi corazón, a este gobierno “socialista” que tras reunirse con los sindicatos nos ha dado la limosna de contabilizar los periodos de beca (máximo 2 años) como computables en esos 38.5 años. Muchas gracias por la caridad.

También quiero agradecer el esfuerzo sobrehumano de la gente en general  y especialmente de los aproximadamente 4 500 000 de parados por su presión en la calle, por sus manifestaciones paralizadoras de la economía del país. Por sus gritos despiadados e hirientes contra los abominables mercados financieros. Por plantarles cara a los que se enriquecen a costa de sus sueldos miserables o subsidios con fecha de caducidad.

Gracias a todos ellos por movilizarse como cuando España ganó el mundial de fútbol (qué noche la de aquel día). Gracias por agolparse frente a las puertas de los grandes almacenes a la hora “H” del día “D” (7 de enero de un año cualquiera) y emplear todas sus energías para localizar ese pedazo de tecnología puntera como nunca hubo otra igual o ese espectacular pantalón vaquero que una niña hindú cosió para ponerles el culo bien arriba y poder lucirlo con estilo.

No me quiero olvidar, por supuesto, de la clase política en general, por su trabajo desinteresado por el bien común, por la búsqueda de acuerdos en temas tan esenciales como "educación", que nos han situado en esta aletargada cima de la ignorancia más supina convirtiéndonos en maravillosas marionetas que se fabrican sus propios hilos. Gracias por esos pactos globales económicos que batallan contra la crisis actual. Gracias por localizar al fin a ese enemigo común en forma de gente asalariada que lucha por sus derechos. ¿Cómo se les ocurre a los necios trabajadores reclamar un salario digno, una estabilidad laboral y un plan de pensiones público decente? Valiente montón de descarados, vagos y aprovechados. Gracias por acotar su poder adquisitivo. Gracias por regalarnos vuestras sublimes apariciones públicas, vuestro verbo, vuestra clarividente oratoria y vuestro saber estar, gracias por ser ese espejo en que cualquier niño quisiera verse reflejado (para acto seguido vomitar).

Gracias a todos los creyentes, agnósticos y ateos por vuestras magníficas, enriquecedoras y respetuosas discusiones acerca de lo que nos separa en vez de lo que nos une. Gracias por seguir inculcando valores de respeto y tolerancia y forjar en vuestros hijos ese maravilloso don llamado empatía que aflora entre las baldosas de cualquier ciudad del mundo.

Mi más sincera reverencia a la mano invisible creadora y omnisciente del mercado financiero.  Por crear dinero de la nada y transformarlo en deuda, hacer negocio con la deuda y seguir creando más aún, pero sobre todo por manipular a la ingente cantidad de imbéciles que comemos de tu mano sin rechistar: ¡Oh, Dios financiero! Eres asquerosamente cabrón.

Especial mención a las madres que parieron a los economistas que todavía creen que la crisis está  a punto de acabar. Porque sin saberlo, las pobres, trajeron al mundo a seres cándidos que todavía están convencidos que una economía basada en el crecimiento sin fin tiene lógica en un planeta con recursos finitos. Bravo por ellas, por tener que aguantar las broncas de las generaciones futuras por no haber detenido esto a tiempo cuando ellas no tuvieron la culpa.

Gracias a todos, de verdad, desde lo más profundo de mi alma, por vuestra codicia, avaricia y egoísmo.

Por último, me doy las gracias a mí mismo por ser parte de todo lo anterior.

Sé que algún día me arrepentiré por haber dado tanto las gracias hoy, será la señal de que habremos cambiado.

Si podéis, tenéis tiempo y ganas de que os hierva la sangre, no dejéis de ver el siguiente video y si lo consideráis oportuno, difundidlo:

http://www.youtube.com/watch?v=4Z9WVZddH9w

¿Utopía? Para mí no y deseo que para vosotros tampoco.

PD: para verlo con subtítulos, pinchad en el botón "CC" del visor del youtube. votar

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