domingo, 10 de enero de 2010

Apología de la belleza

Venían corriendo del mal todas las palabras
vertidas de bocas secadas de alegría
por ser tristemente habladas sin otra vía
que la iluminada por sus mentes macabras.

Fue entonces cuando la esperanza susurró
su cálido canto de habitual melodía
para luchar con inexorable energía
contra las cicatrices que el tiempo no curó

La mente no puede pedir jugar a las cartas
cuando el instinto reclama un solitario
el corazón nunca es del azar partidario
y las manos de barajar están ya muy hartas.

Mas siempre habrá espacio para la alteza,
razones, pasiones y sentimientos unidos
en armónica y sin par comunión vividos
para definir a la auténtica belleza.

No es lo malo sino lo bueno sin vivirlo
lo que produce el dolor desde lo amargo
de no ver en lo feo todo bello letargo
en hielo oculto, o no saber derretirlo.

Así pues a vuestras almas heridas les pido
que olviden raudas y prestas tanto hastío
levantando los pesados párpados con brío,
verán la belleza donde yace el sentido. votar

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