viernes, 25 de diciembre de 2009

La tríada del ser.

Charlando hace unos días con una futura arquitecta se encendió una luz en mi cabeza cuando me habló sobre Vitruvio y su denominada “tríada vitruviana”. Este arquitecto del siglo I a. C. sostenía que la arquitectura descansa sobre tres principios: la “belleza” (Venustas), la “firmeza” (Firmitas) y la “utilidad” (Utilitas). Así, una construcción ha de encontrar el equilibrio entre estos tres elementos para ser “completa”. Independientemente de que este romano estuviera o no en lo cierto me quedé con su tríada para hacer mis comparaciones.

Desde que nos construyen tras el desahogo de la pulsión hecha pasión hasta que nos retocamos nosotros mismos cuando ya somos conscientes de nuestra identidad, se recorre un largo camino de altibajos que da como resultado lo que somos ahora mismo y que determina lo que seremos al instante siguiente, que ya ha pasado.

En la visión de esa luz encendida vi al ser humano dividido en tres partes diferenciadas pero irremediablemente conectadas: racional, instintiva y sentimental. La parte racional la asocié a la “firmitas”, la instintiva a la “utilitas” y la sentimental, como no, a la “venustas”.

Todo me queda mucho más claro visto desde este prisma imaginario que te descompone en tres como a la luz la descompone en los diferentes colores del espectro visible.

La parte “racional” es la fuerte de las tres. La que te da dureza frente a los golpes, la que te hace impermeable a las atmósferas de presión externa y te permite permanecer en tu sitio pese a terremotos de grado 8 en la escala Richter emocional. Sensata como ninguna, fría y con la calculadora en mano siempre para poder representar en gráficas de tendencia tus futuros alternativos fruto de tus decisiones actuales. Es la que más alejada vive de tu presente y la que más tiene en cuenta tu futuro (laboral, económico, logístico, sentimental, familiar, social…). Tras sus gafas de sabio, se atusa la barba blanca y discurre acerca de la teoría de porqué lo bueno es bueno y lo malo es malo y lo que se queda en medio suele juntarse con lo malo también. Es aburrida pero siempre tiene la “razón”, evidentemente.

No tiene complejos, no le busques las cosquillas porque no se las vas a encontrar. No tiene rival cuando se enfrenta a las otras dos por separado. Pero suele perder por KO directo cuando se alían en su contra. “La unión hace la fuerza” le dicen cuando permanece sangrando tumbada en el suelo…

La parte “instintiva” es la adolescente. Es la que lanza un beso sin pensar en el maremoto que puede causar en el océano helado de tus sentimientos y resquebraja los cascotes de hielo polar racionalmente creados. No mira por donde va, ni falta que le hace, porque si se da un golpe, ahí estará papa “racional” para curarle la herida y mamá “sentimental” para justificar su torpeza de algún modo y quitarle hierro al asunto.

Es la malcriada, la que no aprende jamás y se le consiente todo. Al fin y al cabo es la más etérea y por durar poco se le permite que disfrute al máximo sin pensar en las secuelas. Te da chispas de descarga descomunal y se extingue con el clic del interruptor que acciona la realidad a largo plazo. Es la traviesa, la divertida, la loca y como no, la indomable.

La parte “emocional” es la idealista. La que imagina un mundo maravilloso de colores vivos cuando el día ha salido nublado y amenaza tormenta. La que se desintegra en el dolor cuando caen las primeras gotas y se esconde bajo la manta tras los primeros rayos y truenos. La de la visión particular, la que amasa la vida a su antojo, dándole las formas más inusitadas y la cuece en el horno a fuego lento, muy lento para percibir el aroma de los volátiles cuanto más tiempo mejor. Ciega ante la maldad, esa que tan bien atisba la parte “racional” y tan bien ignora la parte “instintiva”. Prefiere el sufrimiento de la pérdida a la pérdida del sufrimiento del no empezar. Aunque luego derrame lágrimas amargas de adiós anticipado cuando la obra no llega a su acto favorito.

Llena de filtros auto-insertados para modular los mensajes exteriores. Ella oye la teoría de la “racional” y escucha: “porqué lo bueno es maravilloso y lo malo no lo es tanto y lo que está en medio es…¡buenísimo!”.

Se lleva “demasiado” bien con la “instintiva” y hacen el tándem perfecto. Cuando quedan a tomar café acaban cenando con velas y durmiendo desnudas en la cama tras el arrebato de pasión que construyen con miradas. La “racional” se queda en el despacho de al lado, repasando apuntes…

Nosotros somos la suma de las tres. Ni más ni menos. Es un balance donde activo y pasivo tienen que cuadrar por fuerza. El problema aparece cuando no están compensadas y es un asunto de complicada solución. El que viva anclado a una de las tres partes permanecerá varado para siempre sin posibilidad de navegar por esta vida tan suficientemente corta.

El “racional” sabrá más que nadie y vivirá menos que nadie, que ya es vivir poco…
El “instintivo” se ahogará en placeres de infinitesimal recompensa y siempre se sentirá insatisfecho.
El “sentimental” vivirá una vida de altibajos profundos marcados en las cicatrices que quedarán de testigo.

La clave es el debate interno de tolerancia máxima. A la “racional” hay que llevarla a emborracharse de vez en cuando para que mire la vida con ojos ebrios de ilusión. A la “instintiva” hay que castigarla más a menudo en su habitación sin más compañía que el recuerdo de un dolor inolvidable. A la “emocional” hay que convencerla, con palabras sabias, de que el amor hay que vivirlo al máximo y el dolor olvidarlo conforme entra por la puerta, para no reconocerlo más, aunque aparezca de vez en cuando por el salón de tu casa.

Esa casa que es tu vida, amueblada de algunos trastos viejos de los que no te quieres deshacer, decorada a tu estilo inconfundible y con el deseo irrefrenable de hacerla más y más grande para que quepa todo lo que tuviste, tienes y tendrás.

La tríada del ser o cómo ser tres en uno y no morir en el intento. votar

Un año más...

…infinitos instantes de vivencias comprimidas en un disco compacto de 365 días 6 horas 9 minutos y 9,76 segundos. Segundos cargados de sentido y horas eternas de desperdicio superficial. Pero un año único y exclusivo para los amantes de la vida en vivo y en directo. De momentos irrepetibles cargados de vivencias repetibles gracias al sustantivo enamorado del ayer: el “recuerdo”.

Deseo que este espacio temporal se haya transformado en fuertes conexiones neuronales y bombeos extra al corazón para lo bueno y en amnesia irreversible para lo malo. Pero, sobre todo, que si lo miráis con la distancia más larga que existe (la del tiempo) siga siendo un año inolvidable.

Nadie borrará el llanto desgarrador de la pérdida de esa persona que tanto significaba, pero te deja a ti de legado y le debes tu sonrisa para que nunca os olvidéis el uno del otro. Estés donde estés tú y esté eternamente ella donde esté.

Tampoco olvidarás la sensación de sostener con tus brazos a ese pequeño ser que llegó por encargo a este mundo loco que no lo es tanto desde que lo miras agarrado a tu pecho, lo hueles con tu nariz entre sus cuatro mechones y lo notas con todo tu cuerpo.

No podrás volver en el tiempo para decir aquello que te callaste y que tanto hubiera hecho feliz a otra persona. Pero, en cambio, abrazaste a ese amig@ en uno de sus peores momentos y lo devolviste a la realidad con nuevos ojos brillantes.

Gritaste barbaridades en caliente, mas susurraste calor en frío…

Llamaste a quien no debías cuando mejor hubiera sido callar a quien debieras. Pero colgaste al que te llamó sin deber y hablaste a quien te debía escuchar.

Olvidaste más de la cuenta lo esencial y prioritario en tu agenda, pero siempre por recordar a alguien esencial y prioritario en tu corazón.

Amaste incondicionalmente al indeciso o en realidad condicionaste tu amor al pulso con el destino, en todo caso amaste y esa es la forma más perfecta de la geometría sentimental. No importa el resultado en una ciencia tan subjetiva como esta, pues tu planteamiento era el adecuado y tu examinador es la siempre comprensiva conciencia.

Te escondiste en las trincheras de la duda esperando respuestas fáciles para triunfar en batallas difícilmente ganables. Huiste hacia delante y hacia atrás cuando más te hubiera valido quedarte quieto y pensar. Saltaste las normas de tus principios por la promesa blanca de tus prohibiciones. Da exactamente igual. Ahora eres tú, un año más persona de lo que eras. Un año menos imaginación y más realidad. Eso es orgullo.

Sabes todas tus mentiras ocultadas y tus verdades calladas, pero también ignoraste las recibidas, tanto unas como otras. Eso son tablas.

Si hiciste llorar al menos indicado en las ocasiones más dolorosas, supiste aprender a llorar con el dolor de las ocasiones menos indicadas para hacerlo. Esto no son tablas, esto es crecimiento personal.

Puede que te entretuvieras en charcos de barro con los pies descalzos durante la senda hacia el 2010, pero sabías del lago cristalino que había al final, así que no te arrepientas de las manchas conseguidas en tu camino. Considéralas la señal de que has vivido.

Todo ha sido señal, todo es significado, todo será todo, el año que viene.

Un abrazo a tod@s.

No os olvidéis jamás de sonreír. votar

sábado, 21 de noviembre de 2009

En mi mundo

Corriendo por los atajos de mi mente, desesperado por encontrar respuestas rápidas, lo hago, pero son lo suficientemente precipitadas para aprender que los senderos más difíciles y largos te hacen experto, sabedor y practicante de emociones que no entienden de espacios ni tiempos y de intensidades que en ningún espacio ni tiempo podrán encontrar el significado que tuvieron en su momento.

Recreándome en latidos que se oyen al dejar de respirar, lo suficientemente cerca para adivinar la temperatura de su piel y lo necesariamente a gusto para no querer separarte jamás. Estados de placer supremo en dosis justamente entregadas para hacerlos más adictivos, más deseables y sobradamente inolvidables.

Sin embargo, tres trozos de mi verdad cayeron al eco de su alma vacía de mis mentiras o llena de sus verdades. En sus paredes resonaba mi voz y el sonido volvía a mis oídos con palabras que ya no comprendía, transformadas por la duda y el miedo de sus pensamientos. Mi verdad partida se quedo huérfana de sus trozos de vida que gritaban verdades a medias y mentiras piadosas, con las que me conformaba.

Con dos sillas enfrentadas y un metro de por medio, un café con un dedo de espuma más los dos de su cerveza y los codos apoyados en la mesa para sujetar con sus manos su cara. El pelo sobre el dorso de las manos y los ojos perdidos en algún lugar que nunca lograré averiguar. La vibración de ese momento emborronaba el escenario, el contexto y la fecha. El resto del planeta no existía y el aire que entraba en la escena salía transformado en suspiros de ensoñación. No hacía falta nada más.

La lucha interna entre razón y corazón sólo tiene un perdedor: yo. Prefiero perder el corazón hoy y la razón nunca y encontrarme yo, pese a que no me sitúe ni en mi propio laberinto. Perdedor de corazón por principio, ese que asegura que la pérdida ahora es tan necesaria y real como el encuentro de mañana. El encuentro en el que no hay lucha interna y la externa se libra con caricias y besos inmortalmente dados.

Seguiré atrapado en ese mundo de fantasía donde el amor es la moneda de curso legal y la pasión no solo aflora en los negocios del mercado negro, las cárceles son para los indecisos y los palacios para los románticos. Los sueños realizados son ciudadanos de pleno derecho y “la verdad” es la embajadora de las naciones unidas por el corazón. La esclavitud de sentimientos contradictorios está abolida y las conversaciones con miradas a los ojos son la octava maravilla.

Ese mundo del que no saldré jamás… votar

lunes, 2 de noviembre de 2009

Recuerdos

De nada sirve mirar atrás cuando lo pasado no te miraba ni siquiera de soslayo. Las visiones de la soledad de abrazos llenos de vacío y silencios de gritos en el cielo no son más que la cruda y vivida realidad que lograste tocar con dedos cubiertos de guantes aislantes.

Cuando los recuerdos te queman son únicos, cuando únicamente son recordados son fríos…y yo quemándome de recuerdos fríos mientras recuerdo los que arden…

Sintiéndolo mucho ya no sientes nada y todo lo sentido, que fue mucho, te hace sentir el engaño de ese “nada” escondido tras suspiros cargados de sentido. El sentido que daba impulso al salto de la cama tras el dichoso ruido del despertador y sacaba la primera sonrisa del día y la penúltima de la noche.

¡Qué más quisieras ser lo que fuiste sin tener ahora lo que tuviste teniendo lo único que querías tener…a ella!

Sin darte cuenta que lo que fuiste teniendo todo aquello que deseabas es el recuerdo que lo que tenías te urge a recordar. Recordatorios de un pasado de dolor presente e influencia futura. Futuro influenciado de pasado que vive en tu presente.

Mientras tanto el presente pasa…

Tu pasado es muerto viviente…

Y tu futuro sigue de luto…


Entonces, dices basta, levantas la mirada y bajas el cielo y con las estrellas a tu alcance te lanzas a la intrépida aventura de seguir siendo quien eres sin desesperar en el intento de encontrar el sentido al acto correcto de sentimiento equivocado… votar

lunes, 26 de octubre de 2009

Animales sociales

Una amiga comentaba el otro día si son necesarias las relaciones de pareja para ser feliz. Ella sostenía que no. Sin utilizar sus palabras exactas venía a decir que somos seres individualistas cuyo fin último es nuestra propia felicidad y que para alcanzarla nos podemos autosatisfacer. El vínculo de relación y la dependencia que conlleva acaba minando la libertad y en último momento la felicidad.

No niego que existan personas más individualistas, más propensas a la introspección sentimental y a la soledad emocional. Pero dudo que esto sea la norma. Y lo dudo por un mecanismo propio de protección que se resiste a pensar que lo solitario es mejor que lo compartido.

Esas tardes de domingo, lluviosas, de noviembre, con 2 grados centígrados de temperatura, viento intenso y cielo relampagueante son un auténtico placer vistas desde tu sofá con el pijama puesto y la manta hasta el cuello acompañado de una de Woody Allen o una maratón de “Californication”. Pero no tienen ni punto de comparación si le añadimos el calor de un abrazo por la espalda tumbados, con cuatro pies fríos entrelazados.

Levantarte a las 9:00 del sábado con un día despejado y brillante, de suave brisa y olor a césped recién cortado, junto con una ducha fría, el olor a café invadiendo la casa y todo el día por delante para ti solo está muy pero que muy bien. Pero si compartes la ducha, acompañas el café con unas tortitas con mermelada y nata para dos y el día se convierte en un picnic bajo la sombra de un árbol milenario o un paseo descalzos por la arena todavía fría en la playa, sinceramente, no hay color.

Encerrarte en tu cuarto, mirar al techo y maldecir en solitario durante horas por todo eso que te está haciendo daño puede ser un buen método de desahogo. Pero mucho mejor es tener un hombro en el que llorar y esos oídos en atenta escucha de un buen amig@. Y el no va más es si ese hombro y esos oídos se acompañan de una noche de caricias, abrazos y besos reparadores.

¿Qué mejor que uno mismo para regalarse un buen orgasmo un día cualquiera? Pues el regalárselo a alguien más en esa cita inolvidable con una vela de testigo, tras una hermosa charla sin palabras horizontalmente llevada a cabo, tras alegrarte la vista con su cuerpo desnudo, tras liberar el botón enemigo de su pantalón, tras recorrer tus manos por su espalda de gallina, tras haberos hablado con labios impacientes, tras ese cruce de miradas que paró el tiempo eternamente en un segundo y dio lugar a todo lo anterior.

La soledad es necesaria en muchas ocasiones y la libertad del tú solo contigo mismo y con tu mecanismo no es comparable con la libertad de una relación, pese a que ésta sea comprensiva y abierta. Pero las endorfinas que generas en solitario no llenan un vaso y las que viertes en compañía te colman un océano.

Mirarte a ti mismo en el espejo, no deja de ser un triste acto de auto-reconocimiento. El mirar a los ojos de la persona que quieres y saber exactamente lo que están diciendo es reconocerte en ella y en este caso te estás viendo desde fuera con la mirada más bonita que puedas desear.

Lo individual es tuyo lo compartido también es vuestro… votar

sábado, 24 de octubre de 2009

Ficción

No sé fingir. Aunque lo intente, aunque lo pretenda no sé hacerlo. Fingir me duele tanto más que no hacer lo contrario a lo que debería. La ficción me quita dos tercios de vida a la espera del último golpe.

Si la miras a los ojos, no la ves. Su cara emborronada refleja los deseos de unos ojos, los míos, que emiten a otra longitud de onda. Entonces, deslumbrado por la verdad de la situación lo comprendes todo, pese a no entender nada: “justo lo mismo le debe estar sucediendo a ella”, piensas.

Idéntica sensación que antaño: en el mismo universo físico, pero en dos mundos paralelos emocionales, sin agujeros de gusano que nos enlacen, sin conexión temporal que nos aguarde, con un infinito de sentimientos perdidos en ninguna parte.

Entonces finges y lo que te pide la vida se lo dejas a la muerte y lo que te apetece hoy se lo reservas a la “nunca”. Porque lo de hoy no te apetece por ser hoy, sino que te apetece por quererlo para siempre y siempre es demasiado tiempo, siempre…

Y tus ojos se alejan de su luz, cegados por lo que no quieres ver. Dos corazones distantes protegidos del dolor de la incomprensión mutua y de la infidelidad de pensamientos que se acuestan con otras realidades que nunca coincidirán.

Silencios eternos contenidos que suplantan la identidad de verdaderas caricias y besos de duermevela. Esos silencios en los que callas todo lo dicho por no significar nada hablarlos de nuevo y que, en contra tus ingenuos deseos, son callados por el dolor de volver a pronunciarlos.

Y tus manos ya no tocaran su vientre, ni mucho menos su alma será tocada por las palabras susurradas a su oído. Ni tu oído notará su aliento olor deseo. Ni su deseo acabará amándote en la cama. Ni tu cama se llenará de su piel. Ni tu piel de las yemas de sus dedos. Ni tus dedos de los suyos unidos en manos agarradas de pasión. Ni pasión encendida por un roce intencionado. Ni intención de encender el fuego que te quema que no te quema por calor, ni te calienta por tú estar frío, sino que el frío condensado en tu corazón te suplica: “no más cambios de temperatura…” votar

domingo, 11 de octubre de 2009

Rumbo a Italia

Hace ya un tiempo que vivo la política con poco menos que incomprensión y cierto grado de asco. Siempre he sido (y seguiré siendo) alguien que cree que se ha de votar porque es la única opción real que tenemos de decidir (si es que los políticos deciden algo hoy en día…) quien nos organiza la vida en los aspectos legal, social y económico.

No obstante, la caterva de políticos que nos representa hoy en día está haciendo un gran esfuerzo para que cada vez más gente se quede en casa los domingos electorales.

Los ideales y la ilusión por el cambio con el que comenzó nuestra breve etapa democrática han desaparecido prácticamente. Las causas principales desde mi punto de vista son:

1. Pérdida de poder del ejecutivo: no nos engañemos, hoy en día el poder no lo tienen nuestros gobernantes sino el dinero de las grandes empresas y bancos de importancia en el país (o incluso en otros países importantes). Por mucho interés y ganas que tenga un gobierno de llevar a cabo un cambio social o económico de peso, si no tiene el respaldo de los “lobbies” multinacionales que puedan verse afectados, no se llevará a cabo. Ya se encargarán esas empresas de difamar, chantajear y utilizar toda la maquinaria a su alcance (incluida una de las más poderosas: los medios de comunicación generales) de que no logre su objetivo.

2. La corrupción: de moda hoy en día (aunque haya existido y desgraciadamente exista por muchos años) en cualquier medio de comunicación (salvo en Canal 9, jejeje). El político ya no está para servir al pueblo y luchar por los intereses de la mayoría (salvo contadas excepciones), sino que se sirve del pueblo para luchar por sus propios intereses, algo muy distinto. Su objetivo es trepar (nunca mejor dicho) cuanto más alto mejor para manejar más hilos, tener más influencias y por tanto más poder (adquisitivo propio, se entiende).

3. “Borreguismo” social: sin duda el más preocupante de todos. La mayoría del pueblo, otrora crítico con el gobernante, luchador por sus intereses y desconfiado por naturaleza, ha dado paso a una nueva especie de ente al que he denominado Homo borregus maximus. Y con este ser me quiero cebar hoy.

En Italia hace tiempo que reina (y digo reina porque es más parecido a la monarquía absoluta que a una democracia) Don Silvio Corleone, perdón Berlusconi. Un hombre al que objetivamente hay que tratarlo como gran estratega y subjetivamente (¿o también objetivamente?) como un gran mafioso. Para muestra un botón:

La "ley Alfano" suspende los juicios contra los ocupantes de los cuatro cargos más altos de la Administración Italiana, incluyendo, por supuesto, al Primer Ministro. Esta normativa, adoptada el año pasado poco tiempo después de la llegada de Berlusconi por tercera vez al poder, congeló todas las causas en su contra, incluso la que lo tiene como principal imputado en una causa por supuesto soborno contra el abogado inglés David Mills para que prestara falso testimonio en causas que ponían en riesgo los negocios privados de Berlusconi. También habilita la puesta en marcha de las investigaciones sobre fraude fiscal y falsificación contable en la compra de derechos televisivos del grupo perteneciente al magnate de medios italiano y la causa en la que se investiga un presunto intento de soborno a senadores de la oposición.

Ftes: http://es.wikinews.org/wiki/Berlusconi_se_queda_sin_fueros
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Constitucional/echa/tierra/ley/inmunidad/protege/Berlusconi/elpepuint/20091007elpepuint_12/Tes


Sin embargo, el pueblo italiano sigue otorgándole legitimidad a los actos de Berlusconi pues lo sigue votando y en cierto modo justificando. Aquí está lo preocupante, aquí aparecen los Homo borregus maximus.

En España parece ser que nos hemos contagiado. Me río yo de la gripe A. Mucho más miedo me da la gripe HBM1 (Homo borregus maximus variante 1).

Recuerdo (no por mi memoria ya que era demasiado pequeño para asimilarlo) como salió el ex presidente Felipe González del gobierno. Los casos de corrupción (Roldán, caso Filesa,…) y el famoso GAL desgastaron (lógicamente) al gobierno y pusieron en bandeja de plata a Aznar la llegada al poder en el 96. El votante de izquierda (por lo general) puede presumir de una mentalidad más crítica y menos fundamentalista. Cuando comenzó a salir a la luz la mierda que había debajo de la alfombra del gobierno socialista, sus votantes (al menos una parte importante) lo castigaron en las urnas y permitieron un cambio. El votante de derechas (por lo general, de nuevo) no es así, es constante, fiel e inmutable. Dame un domingo en agosto con 40 grados a la sombra que el irá a votar a su partido (haya pasado lo que haya pasado y pueda pasar lo que pueda pasar).

Lo que está ocurriendo hoy en España y en Valencia concretamente me parece sorprendente. No creo que nadie tenga dudas ya (por muy votante acérrimo del PP que sea) que ha existido cohecho (en mayor o menor grado) en el gobierno de la Generalitat Valenciana. El nerviosismo generado en el PP y la anunciada destitución del número dos por Valencia (Ricardo Costa), no hace sino reafirmar las irregularidades cometidas (si fueran tan inocentes nadie saldría lastimado). Y pese a todo, me quedo helado al ver las encuestas que indican de nuevo mayoría absoluta del PP en Valencia (fte: http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/PP/mantiene/Camps/pierde/credito/elpepuespval/20091009elpval_2/Tes

Triste pero cierto…

La falta de información y autocrítica, la censura mediática de un medio público como canal 9 y el fundamentalismo (en general) del votante de derechas, son las excusas que se me ocurren para explicar tal despropósito. No puedo entender que te roben, te vacilen y te mientan y sigas dándoles crédito.

Puedo entender que votes a un partido político por tu ideología, porque creas que tienen mejores propuestas contra la crisis, porque defiendan mejor tus intereses económicos o sociales. ¿Pero que te estafen y no los castigues? ¿Es justo que te gobierne un corrupto?

Estoy totalmente de acuerdo en que en todos lados hay corruptos. Estoy de acuerdo en que los persigan y juzguen a todos (sean del partido que sean). Estoy de acuerdo en que se investiguen las cuentas de todas las comunidades autónomas (¿para cuando auditorías independientes?). Pero que la gente justifique una estafa probada porque los otros también lo hicieron en su momento, me parece razonamiento de niño en el patio del colegio:

-¡Tú eres tonto…!-
-¡Pero tú más…!

Así, parece ser que los que nos gobiernan no son los principales culpables de lo mal que lo hacen y de cómo se aprovechan de su puesto. En realidad, somos nosotros los que estamos pervirtiendo la democracia con nuestra pasividad, dejadez y visto bueno a lo malo.

Viva al corrupto = muerte a la inteligencia humana.

¡Ah! Y para los que digan: “prefiero lo malo conocido, que lo bueno por conocer” les contesto con otro dicho: “el que no se arriesga, no gana” y con otra obviedad: no sólo hay dos partidos políticos (¡por suerte!) votar

jueves, 8 de octubre de 2009

La ciencia española no necesita tijeras



Me sumo a la magnífica iniciativa de Javi Peláez (http://aldea-irreductible.blogspot.com/) de alzar la voz contra el recorte presupuestario hacia el Ministerio de Ciencia e Innovación para el próximo año.

Tengo muy claro que en estos tiempos de crisis se ha de recortar el gasto público, pero hay partidas presupuestarias que nunca deberían recortarse, a saber: educación y ciencia, cultura, sanidad y política social.

Me vienen a la cabeza otras partidas de donde se podría recortar mucho. Defensa por un lado y Vivienda por otro (este último en especial por la nulidad de sus acciones). Además de emprender políticas recaudatorias que afectaran más a los que más tienen y no a todos por igual (el aumento del IVA no va a afectar de la misma forma a un “inframileurista” que al director general de una multinacional). Pero esto es otro tema que ya trataré en otro momento.

Lo importante, independientemente de la cifra recortada, es la contradicción que surge al augurar un cambio en el modelo productivo español (centrado estos últimos años en el ladrillo y el turismo) si se disminuye el esfuerzo en ciencia y tecnología. La clave para el progreso es el avance científico, que no sólo acarrea conocimiento, sino tecnología y esto equivale a más eficiencia, menor gasto energético, menor contaminación, mejora de las condiciones de trabajo, mejora de tratamientos médicos y de prevención, etc.

En definitiva y desde mi punto de vista es un grave error limitar lo que debería ser potenciado o al menos mantenido. Es triste ver como las crisis creadas por lo más ricos se vuelven en contra de los más pobres. Más triste es ver como los pobres y “los de en medio” siguen callados. votar

Todo

Cuando piensas en el amor como algo inalcanzable estás renunciando a lo más intenso de la vida, cuando piensas en el amor como algo irreal anhelas una vida de mentira, pero lo más duro sucede cuando piensas en el amor como algo finalmente doloroso porque te dolerá tanto el desearlo y no tenerlo como el tenerlo sabiendo que te dolerá. Lo más práctico es no pensar en el amor como nada en especial y asumirlo como un todo. Si todo lo que te rodea es amor, nunca puede ser siempre doloroso. Las sonrisas perdidas y el brillo en los ojos serían entonces mentiras constantes y afortunadamente nadie es tan buen actor como para mantenerlas en el tiempo. votar

domingo, 4 de octubre de 2009

María

Te has creído siempre la reina de tu mundo sin darte una limosna de súbdita. Creyente del dar lo bueno recibiendo lo malo y alimentándose del dolor de tu alma para aliviar la decadencia del indecente.

Has querido soñar ser la princesa del cuento y no dejas de tomar cafeína. Sin parar de ver tu vida real con ojos postizos cuando deberíamos reflejarnos en el brillo de los reales.

Del mejor algodón posible y con la etiqueta de lavar en frío te empeñas en meterte en agua caliente y entonces, por mucho halo de irreductibilidad, te encoges y te encoges y te vuelves a encoger. Esa alma tan grande no cabe en un sitio tan pequeño…

Sabes los caminos de la mente mucho mejor que el resto pero te olvidas a menudo del camino más importante de todos, el tuyo. Eres la buena samaritana de cualquier desierto pero cuando tienes sed tiras el agua al suelo. El suelo no va a devolverte el favor, y de nada sirve que te bebas luego el barro formado…

Te recuerdo pisando más fuerte que los cuarenta y pico kilos que pesas podrían pronosticar. Ahora te resbalas en tus propias lágrimas. Que son tuyas porque salen de tus ojos, aunque sabemos que quien las causa nunca sabrá lo salado que saben y lo amargo del regusto que te dejan a ti, a mí y a todos los que te queremos…que somos tantos…

Cuando impongas el toque de queda a tus miedos infundados y los dejes en casa por la noche, volverás a soñar de día. Cuando te limites a no ponerle límites a lo ilimitado que das, volverás a ser tú y ser tú es ser más que todo lo que te mereces.

Avísame el día que te reconozcas en el espejo, para que lo celebre contigo. Mientras tanto y aunque me duela infinitamente, tendré que conformarme con oírte y no reconocerte. Secarte con pañuelos de rabia y mimarte con toda la incomprensión que me cabe en el cuerpo.

Tómate el tiempo que necesites y si necesitas mucho, tómate más. Pero cuando vuelvas, que sea para siempre…

Te quiero mucho peque. votar

lunes, 14 de septiembre de 2009

El tiempo

Te mira desde detrás de un cristal transparente, te da un abrazo de minutero y horario y sonriendo te dice que eres un poco más viejo, que le has perdido demasiado hoy y aunque te queda menos para irte a casa, te recuerda que también te queda menos para volver a trabajar. También reconoce que esa nueva cana es por culpa suya…

Le dejas olvidado mientras haces el amor y le apremias desesperado mientras esperas en ese andén de la estación…

Maldices una y otra vez cuando no te ha dejado acabar tu trabajo y te recuerda: “¿Qué hacías mientras me pasabas mirando fijamente a ningún sitio y pensabas en todo lo que ibas a hacer sin hacer lo que debías?”

Le emparejas con tus pensamientos a menudo y olvidas que desea ser bígamo con tu realidad. En ocasiones le haces mucho más caso que en otras y cuando menos caso le haces más deseas que vuelva a ocurrir lo mismo que estás viviendo para dejar de hacerle caso.

Suele ser egoísta porque lo tiene todo hecho y su función en la vida es clara: morir y resucitar justo después. Mientras tanto, no piensa en la rabia que da cuando te deja de lado en tu mejor momento o cuando imita a los cangrejos cuando el dolor es insoportable…

Repleto de “tics” (y “tacs”) lo ves pasar suspirando por volverlo a ver pasar mientras suspiras por no haberlo visto con más detenimiento mientras volvía a pasar. Porque él pasa y seguirá pasando, lo admires o lo detestes…

Puede que te recuerde lo malo mientras se detiene (eternamente) cuando pasas por ese café donde te dijeron adiós y no hasta otra. Puede que te robe el aliento cuando te haga ver que hubo un tren que pasó y no volverá. Te emborronará muchas “pieles de gallina”, muchos cuerpos entrelazados y palabras habladas con las manos…pero es el más fiel de tus amigos porque, para lo bueno y para lo malo, siempre estará a tu lado…

Acúsale de lo que quieras, pero nunca de traidor. Porque te avisa infinitos instantes al día que no lo dejes pasar…

Cuando él se va, tan rápido como de costumbre y tan lento en acostumbradas ocasiones, te das cuenta que atrás quedó lo bueno de tus sueños realizados y lo malo de los despertados antes de tiempo. Y te susurra cosas como: “Si un segundo bastó para enamorarte, ¿por qué moriré antes de que te olvides de ella…?”

Es justo: por preciso y por solidario, porque le hace el mismo caso a tod@s y nos acecha de igual manera. Pero sobretodo porque siempre está dispuesto a darle una segunda (tercera, cuarta…) oportunidad al que quiera tomarla y nunca olvida y siempre te recuerda que el olvido selectivo es la mejor manera de recordar lo realmente inolvidable…

Humilde, reconoce que lo eres todo para él porque sin ti él no tiene sentido. Ni tiene sentido lo que ocurre a tu alrededor sin él porque siempre está contigo. Ni “contigo” existe sin él porque sin él, ni fuiste, ni eres, ni serás.

Quiérelo ya porque no volverá a pasar a tu lado aunque haya pasado de nuevo ahora… votar

domingo, 6 de septiembre de 2009

Reflexiones

Acabo de ver el documental “Zeitgeist”.
http://video.google.es/videoplay?docid=8883910961351786332

Las sensaciones tras verlo son las mismas de siempre: rabia e impotencia pero también esperanza y oportunidad.

Somos unos auténticos privilegiados al tener acceso a una red tan basta de información gracias a Internet,…a la vez que somos unos auténticos ignorantes (generalizando) de cómo utilizarla y sobre todo como asimilarla.

Tengo la certeza de que poco a poco las moscas están detrás de cada vez más orejas y más personas notan el olor a rancio de las reglas del juego socioeconómico mundial. Pero también observo como crece más rápido el número desconectados de la realidad en la que vivimos, que pena…

Sin entrar en detalles sobre el documental, sin elevarlo al nivel de dogma es indudable que te hace pensar. No dice nada que en general no conociera o creyera de antemano pero es curioso conocer detalles puntuales sobre los diversos temas de que trata.

Vivimos en un mundo genial poblado mayoritariamente por personas ciegas, acalladas, ignorantes (sin importarles), ignorantes (forzadas) pero todas ellas potencialmente despiertas y críticas. Todas ellas dirigidas por una minoría (muy minoritaria) de visionarios, grandes estrategas y perfectos manipuladores y borradores de cerebros.

Sí, el mundo es genial y la gran mayoría de los que lo poblamos lo haríamos más maravilloso todavía. Pero somos absolutas marionetas de los que mueven los hilos y nos está costando mucho (demasiado) emanciparnos de la injusticia, la avaricia y codicia de quienes nos manejan a su antojo.

Ayer salí a cenar con unos amigos y después nos tomamos unas copas y en la mayoría de lugares donde se fijan mis ojos sólo veo superficialidad, afán de aparentar lo que no somos (o lo que, deseablemente, no deberíamos de ser), falsedad y caretas de personajes condicionados a admirar.

El día que consigamos SER y no APARENTAR seremos tan felices…

Cuando logremos dar un abrazo con el corazón y no con la cabeza y tender una mano mirando a los ojos en vez de mirando al interés volveremos a recuperar lo que solíamos tener las personas: humanidad.

¿Te has preguntado alguna vez qué te hace levantarte cada mañana? ¿A qué aspiras? ¿Qué deseas con todas tus fuerzas? Te deseo con toda mi alma que aparezca la palabra AMOR por algún lado, porque mucho me temo que si la has omitido o no la has puesto en un lugar prioritario de tu escala de valores, estarás siendo uno de los personajes de tu vida sin ser el protagonista…

El dinero y el poder, el poder y el dinero. Casi sinónimos (si no lo son) en el mundo irreal que nos están forzando a vivir.

Tanto tienes, tanto vales y sin embargo lo vales todo sin necesidad de tener nada…

Porque tienes todo lo necesario para ser lo que quieras ser sin necesidad de soñar tener todo lo material que te obligan a desear. Eres humano, tienes manos con las que dibujar en espaldas caricias que enciendan deseos. Tienes ojos para ver todo lo que estás consiguiendo y todo lo que está hecho para ti. Puedes escuchar todas las palabras sinceras que te erizarán la piel. Probar los curiosos sabores de la naturaleza y los mejores labios en los besos que disfrutarás y oler las estaciones que llegan y las personas que vienen, se quedan o el recuerdo de las que se van…

Si aparcas por un momento el dinero de tu cabeza, verás tantas cosas bonitas por las que luchar, tantos objetivos al alcance y tantos sueños realizables que serás consciente del tiempo que malgastas en metas equivocadas.

Si el dinero es tu objetivo estás en el mundo adecuado…si no, lucha por vivir en el nuevo mundo que sueñas cada día…

Un abrazo sincero a tod@s los que vais a cambiar vuestra realidad…

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Incertidumbre

Sabes de sobra que cuanto más vueltas le des más girado estará, pero sin embargo lo volteas, lo miras desde arriba, por debajo, transversalmente… Te metes dentro y lo ves hacia fuera y acto seguido lo ves como espectador a un milímetro de distancia y luego desde dos años luz…

También lo agitas por si cae esa pieza que te incomoda, esa china en el zapato que está situada equidistante de tu corazón y tu cabeza. Tu razón duda razonablemente que puedas salir de tu laberinto de sentimientos. Tu corazón, hace tiempo que tiró la toalla en busca de una solución.

Saboreas las mejores especias que existen pues estás en el mejor momento de tu vida y todas te saben diferente a lo que habías pensado: el tomillo te sabe a nuez moscada, el cilantro a laurel y la menta a canela… ninguna encaja en tu lengua, ninguna idea encaja en tu cerebro y todos los huecos vacíos están, efectivamente, vacíos.

Te lames las heridas como un gato para después acariciártelas con las afiladas uñas de tu garra. Quieres y no puedes y cuando lo intentas no sólo no lo consigues sino que lo haces al revés y cuando lo pones al derecho gira 180 º el mundo a tu alrededor. Tú corres y el mundo corre más rápido, más bien escapa de ti.

Suspiras por tiempos mejores (o más fáciles). Aquellos días en los que pintar en tu cuaderno con ceras “Manley” era tu pasatiempo preferido. Cuando tu máxima preocupación era saber que había para comer y si 11/2 es 5. 5 por 2 son 10, de resto 1; añado un 0, miro al divisor 10 entre 2 es otra vez 5; pongo una coma detrás del 5 anterior y me queda 5.5 y de resto 0…

Te cansas hoy de hablar contigo mismo de lo mismo que hablaste contigo mismo ayer. Es una conversación de sordomudos. Tú te dices cosas siendo sordo, a ti mismo siendo mudo. Lo que te mueve es fugaz y lo que te para es pesado para moverlo y aún así lo mueves porque ese movimiento es ese fugaz que te incita a seguir tu camino.

Las vendas de los ojos ya no te ciegan. Se han convertido en paños de agua fría para disimular las lágrimas; esas que derramaste de los golpes que te diste por ir tapado. El dolor, que nunca fue físico, se va disipando hasta que el trapo pierde frescura y se seca. Será mejor que dejes la herida al aire que todo lo cura.

Así que aunque quieras sentirte mal por todo lo malo del mundo, el mundo seguirá girando sin percatarse del herido. Lo bueno que tiene ese mundo despistado es que también gira con muchos enfermer@s que algún día fueron también heridos, heridos curados, enfermeros sanos.

Cada día que pasas mirando con tristeza el cielo nublado es un día menos para que una mano en tu hombro te gire, otra te acaricie la nuca y dos labios despejen las nubes…

La esperanza siempre seguirá intacta… votar

Una mañana...

…abres los ojos y está ahí, mirándote desde el techo blanco “yeso” de tu habitación…sin estar ahí y estando en todas partes. Porque está en el espejo del baño, en la naranja que exprimes para tu zumo y en el tazón de leche de soja que te acabas de tomar…

Luego aparece en la mirada de esa preciosa chica que te cruzas al salir del portal o en la luz roja del semáforo de la esquina. Más adelante, te persigue durante el corto pedaleo al trabajo. Te da palmaditas en la espalda mientras aseguras la bici en tu oxidada farola habitual y te saluda al entrar en el laboratorio mientras bostezas de nuevo por esa noche demasiado larga.

Te pellizca cuando estás a punto de quedar con Morfeo frente a la pantalla de tu ordenador a eso de las 9:30 h, te empuja cuando estás manejando una disolución 2 N de ácido sulfúrico y te grita al oído cuando se te ocurre disfrutar de tu primer momento de paz mental del día (¡para que no te despistes!) mientras cantas una de tus canciones favoritas.

Se sienta contigo a comer, te roba un poco de ese arroz al horno tan rico, con su tomate incluido. Te descafeína el café y encima le pone sacarina. Te susurra al oído palabras que deseas oír y que no quieres reconocer. Te acompaña mientras pierdes el tiempo en el “facebook” como una tarde cualquiera. Te fuerza a escribir notas que no sabes ni por qué escribes. Te acelera el corazón un segundo y te aplatana 23 horas 59 minutos y los 59 segundos restantes del día.

Te hace un tapón en tu mejor entrada a canasta, se agarra a tu cuello cuando intentas saltar para hacer tú uno y finalmente te contractura cuando estás estirando.

Te calienta tu ducha fría, le añade vinagre a la salsa “pesto” de tus macarrones y te amarga tu yogur con miel de buenas noches.

Se acuesta contigo en la cama y te abraza el corazón…mejor dicho, te lo estruja haciendo cada vez más difícil un nuevo bombeo. Te impide cerrar los ojos y cuando te convence de hacerlo con un sueño como promesa, te regala otra nueva pesadilla.

Te roba dos besos antes dados y se despide hasta mañana…diciéndote al oído bien bajito: te quiere…tu recuerdo de ese amor imposible. votar

Bienvenidos

Este blog nace para "empalabrar" mis sentimientos y pensamientos. El objetivo no es otro que servir de vía de escape a la alegría, tristeza, euforia, pasión y también dolor de las situaciones de mi vida cotidiana. Plasmar fielmente las sensaciones de un momento dado y salvar la selectividad de la memoria y el tiempo.

Si sigues leyendo y consigo que te sientas en algún momento identificado, conmovido o tocado, esto habrá valido mucho la pena. votar